Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Humildad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humildad. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de octubre de 2022

La gracia de la humildad

 



Señor Jesus, manso y humilde. 
Desde el polvo me sube y me domina esta sed insaciable de estima, esta apremiante necesidad de que todos me quiera.  Mi corazón esta amansado de delirios imposibles.  Necesito redención. Misericordia, Dios mío.
No acierto a perdonar, el rencor me quema, las criticas ma lastiman, 
los fracasos me hunden, las rivalidades me asustan.

Mi corazón es soberbio.  Dame la gracia de la humildad, mi Señor manso y humilde de corazón.  No sé de dónde me vienen estos locos deseos de imponer mi voluntad, eliminar al rival, dar curso a la venganza.  Hago lo que no quiero.  Ten piedad Señor, y dame la gracia de la humildad.  

Gruesas cadenas amarran mi corazón, este corazón echa raíces, sujeta y apropia cuanto soy, y hago y cuanto me rodea.  Y de esas apropiaciones me nace tanto susto y tanto miedo.  ¡Infeliz de mí, propietario de mí mismo!  ¿Quién romperá mis cadenas? Tu gracia, mi Señor pobre y humilde.  Dame la gracia de la humildad.

La gracia de perdonar de corazón. La gracia de aceptar la crítica y la contradicción, o, al menos, de dudar de mí mismo cuando me corrijan.
Dame la gracia de hacer tranquilamente la autocrítica.
La gracia de mantenerme sereno en los desprecios, olvidos e indiferencias, de sentirme verdaderamente feliz en el anonimato; de no fomentar autosatisfacción en los sentimientos, palabras y hechos.

Abre, Señor, espacios libres dentro de mi para que los pueda ocupar Tú y mis hermanos.

En fin mi Señor Jesucristo, dame la gracia de ir adquiriendo paulatinamente un corazón desprendido y vacío como el tuyo, un corazón manso, paciente y benigno.  Cristo Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.
Así sea.

No tengo miedo